Case Study

Distribución

Escalando comunidades técnicas_hexagon

Sobre la compañía 

 

La compañía es uno de los referentes del sector de la distribución en España, reconocida por su enfoque en la eficiencia operativa, la mejora continua y la innovación aplicada al negocio. Por motivos de confidencialidad en este caso, protegeremos su nombre.

 

En los últimos años, su departamento de IT ha experimentado un crecimiento significativo, incorporando perfiles especializados en backend, frontend, QA y producto, con un papel cada vez más relevante en la evolución de los sistemas y capacidades digitales que sostienen la operación de la organización.

 

Este crecimiento, estratégico y necesario, planteó nuevos retos organizativos y técnicos que exigían un enfoque estructurado y alineado con los objetivos a largo plazo de la empresa.

Desafío


La rápida expansión del área tecnológica generó una complejidad creciente en la gestión del conocimiento y la colaboración entre equipos. Aunque el nivel técnico individual era elevado, comenzaron a manifestarse desafíos comunes en organizaciones en fase de escalado:

  • Aparición de silos de conocimiento entre equipos y disciplinas.
  • Dificultad para compartir aprendizajes y buenas prácticas de forma consistente.
  • Falta de estructuras claras para el aprendizaje transversal y continuo.
  • Participación irregular en iniciativas técnicas internas.
  • Ausencia de métricas claras para evaluar el impacto real de estas iniciativas.

La organización necesitaba un modelo que permitiera escalar el aprendizaje al mismo ritmo que el crecimiento del equipo, evitando depender de esfuerzos aislados y asegurando la alineación con las prioridades del negocio.

Proyecto


Para abordar este reto, se diseñó e implementó un programa intensivo de formación y mentoría orientado a capacitar a facilitadores internos (DevRels) y estructurar comunidades de práctica técnicas sostenibles.

 

El objetivo era establecer comunidades con propósito claro, gobernanza definida y capacidad real de generar impacto técnico y organizativo.

 

Enfoque

 

Se aplicó un enfoque pragmático y orientado a la ejecución, combinando:

  • Formación estructurada en diseño y facilitación de comunidades técnicas.
  • Mentoría práctica basada en situaciones reales del entorno de la organización.
  • Introducción de modelos de medición como DORA y SPACE para evaluar progreso e impacto.
  • Alineación explícita entre las comunidades técnicas y los objetivos estratégicos del negocio.
  • Definición de modelos de gobernanza ligeros, pero escalables.

El foco estuvo siempre en la aplicación práctica: convertir la teoría en decisiones, dinámicas y resultados observables en el día a día de los equipos.

 

Alcance

 

El programa abarcó:

  • Capacitación de DevRels como facilitadores clave.
  • Diseño y estructuración de comunidades en áreas como Backend, Frontend, QA y Producto.
  • Definición de roadmaps y objetivos claros por comunidad.
  • Estrategias de dinamización para fomentar la participación sostenida.
  • Introducción de métricas para la toma de decisiones basada en datos.
  • Acompañamiento continuo para garantizar la adopción efectiva del modelo.

Resultados


Al finalizar el programa, la organización contaba con una base sólida para escalar sus comunidades técnicas de forma sostenible y alineada con su estrategia de crecimiento.

 

Impacto en el negocio

 

Comunidades técnicas estructuradas y alineadas con los objetivos del negocio
Las comunidades pasaron de encuentros ad hoc a dinámicas estables, con cadencias mensuales, roadmap definido y objetivos trimestrales claros, aportando foco y continuidad a la práctica técnica.

 

Mayor colaboración transversal y transferencia de conocimiento entre equipos
Los retos técnicos dejaron de abordarse de forma aislada dentro de cada equipo y comenzaron a trabajarse en espacios compartidos, reduciendo el retrabajo y favoreciendo decisiones más rápidas y consensuadas.

 

DevRels capacitados para liderar y dinamizar las comunidades técnicas (≈30)
Los facilitadores asumieron un rol activo como impulsores de espacios de aprendizaje, innovación y mejora continua, promoviendo conversaciones técnicas relevantes y la adopción de buenas prácticas.

 

Alineación técnica entre disciplinas y áreas clave
Las comunidades habilitaron conversaciones que antes no tenían un espacio natural, como la definición del momento óptimo de involucrar UX en los procesos, sentando las bases para criterios y dinámicas compartidas entre equipos.

 

Introducción de métricas para evaluar la evolución y el impacto de las comunidades
Se incorporaron indicadores objetivos que permiten seguir la madurez de las comunidades y su contribución al ecosistema técnico de la organización.

 

Refuerzo de la cultura técnica en un contexto de crecimiento acelerado
La consolidación de las comunidades contribuyó a mantener coherencia técnica, elevar el nivel de discusión y mejorar la capacidad de abordar problemas complejos de forma colectiva.

 

Por políticas de confidencialidad, no se comparten métricas cuantitativas específicas.

 

Más allá del proyecto

 

En un contexto de crecimiento acelerado, mantener la coherencia técnica y la cultura organizativa se convierte en un desafío real. La organización abordó este reto mediante un enfoque estructurado y sostenible, orientado a escalar el aprendizaje interno sin perder alineación ni calidad.

 

La colaboración con Codurance como partner tecnológico aportó un marco claro, herramientas prácticas y acompañamiento experto para estructurar comunidades técnicas con impacto tangible. Este enfoque permitió ordenar la complejidad inherente al crecimiento y convertirla en una palanca para reforzar la colaboración entre equipos, elevar los estándares técnicos y alinear el aprendizaje con los objetivos del negocio.

 

Este proyecto demuestra que las comunidades de práctica, diseñadas de forma estructurada y medidas con criterio, se consolidan como un activo estratégico para organizaciones que buscan crecer sin comprometer la excelencia técnica.